Estrías | ¿Qué son? ¿Por qué aparecen? Guía de los tratamientos más efectivos

Las estrías, especialmente en el universo femenino, representan una de las imperfecciones más temidas que pueden aparecer en el cuerpo.

En este artículo explicamos qué son, cómo y por qué se forman, qué aspecto tienen y qué posibles remedios cosméticos y médicos se pueden adoptar para mitigarlos y evitar que empeoren.

estrias

¿Qué son?

Las estrías, más propiamente llamadas “estrías distendidas”, son alteraciones de la superficie de la piel generalmente relacionadas con el desarrollo puberal y el embarazo.

El término científico original, striae distensae, fue acuñado por Roderer, quien las describió en 1773; sin embargo, fue recién en 1867 que Koestner las analizó desde el punto de vista histológico y, tras observar las características atróficas del tejido afectado, atribuyó el término “estrías atróficas” a estas alteraciones cutáneas. En 1932 Cushing, gracias a sus estudios, contribuyó a explicar el proceso de formación de las estrías.

Signos, síntomas, ubicación

Las “estrías distendidas” se conocen desde la antigüedad y representan una de las imperfecciones más frecuentes que afectan al sexo femenino.

Aparecen como rayas longitudinales o surcos ligeramente deprimidos, paralelos entre sí y ubicados con mayor frecuencia en la pared lateral del abdomen y/o en la superficie lateral de los muslos, separados por secciones de piel sana.

Consisten en una piel atrófica de color variable según su fase evolutiva. Inicialmente de color rosa que se torna violeta (fase inflamatoria), las estrías adquieren luego tonos nacarados (fase cicatrizal).

Las estrías tienen una localización bilateral y pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo con una orientación característica que depende de la zona afectada. En particular, siguen con precisión las líneas de Langer, líneas según las cuales se disponen las fibras de las bandas musculares superficiales, a seguir en el caso de incisiones quirúrgicas, para evitar fenómenos de retracción de cicatrices.

El ancho de las estrías varía desde unos pocos milímetros hasta 1-2 centímetros, mientras que su longitud supera los 15-20 centímetros; Las lesiones iatrogénicas (debidas a tratamientos con cortisona tópicos y sistémicos) a menudo se distinguen por dimensiones más grandes.

La edad de aparición y la ubicación de las estrías varían según el género. En las mujeres aparecen entre los 12 y los 16 años, con un pico máximo (60-90%) durante el embarazo, mientras que los varones tienen la mayor incidencia entre los 14 y los 20 años.

Uno de los factores responsables de este fenómeno es la “evolución hormonal” en la 3ª y 4ª década (se conoce una acción negativa de los estrógenos sobre la síntesis de colágeno ) que determina un aumento considerable de la incidencia de la enfermedad en las mujeres.

Son evidentes diferencias sustanciales entre los dos sexos también a nivel de localización.

  • En humanos, las estrías se observan a nivel de la región lumbosacra, abdomen, tórax y glúteos.
  • En las mujeres, las encontramos típicamente en las nalgas, en la parte externa e interna de los muslos pero sobre todo en el abdomen y la mama.

La situación es diferente para las estrías de origen iatrogénico, que aparecen únicamente en el lugar de aplicación del tratamiento, en el caso de los corticoides, o en las zonas de la piel sometidas a tensión y estrés mecánico, como en el caso de las suturas o específicas. intervenciones estéticas (por ejemplo: aumento de senos).

En casi todos los casos, las estrías distensas surgen como un problema solo a nivel estético, pero pueden causar malestar psicológico, incluso de entidad considerable, especialmente en el adolescente.

Causas y factores de riesgo

Las estrías distendidas se deben al daño del tejido conectivo dérmico, que inicialmente se asocia con fenómenos inflamatorios y luego evoluciona en un sentido cicatricial. Representan una alteración cutánea definitiva, provocada por la acción de tensiones mecánicas de tipo relajante (estiramiento) sobre pieles con una capacidad de resistencia reducida debido a factores constitucionales, hormonales y mecánicos.

Factores constitucionales

Se constata la predisposición familiar a las estrías y su presencia es característica en algunas enfermedades determinadas genéticamente, en las que el defecto hereditario afecta al tejido conectivo, como el síndrome de Marfan.

Estrías y cortisona

Los esteroides representan el factor patogénico determinante en la patogenia de las estrías distensas iatrogénicas. Entre los numerosos efectos de los esteroides, el más importante es la atrofia, tanto de la epidermis como de la dermis, con disminución de la actividad proliferativa de los fibroblastos y consecuente modificación estructural de las fibras de colágeno y de la sustancia fundamental.

Las principales características de las estrías resultantes de una terapia sistémica con cortisona, de anabólicos o del uso de moléculas esteroides para aplicación tópica, son la velocidad de aparición, la aparición en localizaciones inusuales y el aspecto clínico generalmente más marcado. En el caso del tratamiento tópico, la extensión de la manifestación depende de la potencia del esteroide aplicado, el número de aplicaciones, el modo de uso y el lugar de aplicación (que está en relación con el índice de penetración transepidérmica).

Factores mecánicos

Las estrías aparecen cuando hay un cambio brusco en el panículo adiposo o en la circunferencia de algunas partes del cuerpo: como consecuencia, por ejemplo, de embarazo, lactancia, ropa ajustada, actividad física excesiva, cambios bruscos de peso, debido a drásticos dietas, desnutrición, enfermedades debilitantes o anorexia nerviosa: en estas condiciones, probablemente, la atrofia de la dermis se debe principalmente a un aumento de la secreción de esteroides.

La aparición de estrías está estrechamente relacionada con la obesidad.

Sin embargo, el factor mecánico actúa en sinergia con los mecanismos hormonales y constitucionales, como demuestra el hecho de que las estrías que se forman en el mayor número de embarazos están relacionadas no tanto con el aumento de la circunferencia del abdomen, como con la aumento de peso, la preexistencia de estrías puberales y predisposición genética.

Cómo y por qué se forman

La dermis es un tejido conectivo compuesto por un denso tejido de fibras y una gran cantidad de células inmersas en la sustancia fundamental.

Las fibras son principalmente dos:

  • Fibras de colágeno (glucoproteína fibrosa): se organizan en haces dispuestos juntos según un denso entretejido y muy resistentes a la tracción.
  • Fibras elásticas compuestas por microfibrillas de elastina (también una glicoproteína fibrosa) y fibrilina: son menos numerosas y más delgadas que las fibras de colágeno, no se organizan en haces, sino que se ramifican y se unen formando una red. A diferencia del colágeno, están dotados de notables propiedades elásticas, de hecho son capaces de soportar incluso tensiones y torsiones considerables, deformándose y luego volviendo a su estado original de relajación.

La sustancia amorfa (o sustancia fundamental) se compone esencialmente de macromoléculas de origen glucosa llamadas glicosaminoglicanos (GAG).

Lo que subyace a la aparición de estrías es principalmente una modificación estructural cualitativa y cuantitativa de las fibras de colágeno y elastina.

En comparación con la piel “sana” con estrías, tiene una matriz dérmica no compacta. De hecho, en la dermis no afectada por estrías se puede notar la presencia de una matriz extracelular bien organizada que contiene fibras de colágeno, fibras de elastina y microfibrillas, mientras que en la dermis afectada por estrías, la matriz aparece menos compacta, tiene un mayor contenido de sustancia fundamental y una cantidad reducida de colágeno y elastina. En la piel con estrías, los componentes de las fibras elásticas se reducen y desorganizan.

Las estrías se manifiestan en forma de lesiones lineales y fusiformes, de aspecto trófico, cubiertas por una piel fina, lisa o ligeramente plisada, en ocasiones deprimida. No tienen folículos pilosos ni glándulas sudoríparas. El inicio es generalmente asintomático, pero puede ir acompañado de una ligera sensación de picazón o, más raramente, de ardor y dolor.

La formación de la estría distensa se determina en tres fases:

  • Fase inflamatoria: dura desde unos pocos meses hasta 24 meses, período en el que las estrías generalmente se extienden lentamente y adquieren un color que va del rosa al rojo intenso.
    Al inicio puede haber un ligero picor o ardor en el sitio de localización. En esta fase inicial su superficie es normalmente lisa y se caracterizan por un color rojo provocado por el aumento del flujo sanguíneo recordado por los mediadores inflamatorios; de ahí el nombre “striae rubrae”.
    Los fibroblastos, componentes fundamentales de la dermis, reducen su actividad proliferativa y se produce una modificación químico-física de la sustancia fundamental con la consiguiente alteración de las fibras elásticas y del colágeno. En el examen histológico, la epidermis y la dermis parecen adelgazadas.
  • Fase inicial de la cicatriz: comienza un proceso atrófico y la veta se vuelve más fina, plisada y adquiere un color rosa pálido.
  • Fase de cicatriz definitiva: las estrías atróficas adquieren un aspecto blanco, perlado o marfil (estrías alba). Las fibras de colágeno tienen un tejido irregular y parecen sueltas, deformadas, no agrupadas y con frecuencia rotas; las fibras elásticas están fragmentadas o ausentes en el centro de la lesión, mientras que en los bordes aparecen rizadas y enrolladas.
    El sitio de localización de las estrías está desprovisto de glándulas sudoríparas y sebáceas, folículos pilosos y melanocitos (de hecho, las estrías, expuestas a la radiación ultravioleta, no se pigmentan). Los fibroblastos reparan la zona lesionada formando tejido cicatricial con poca vascularización y formado exclusivamente por fibras de colágeno.

Las estrías son ciertamente más comunes en la raza blanca, esto no evita que incluso las mujeres de raza oscura se vean afectadas, por el contrario, pueden aparecer sus estrías, así como estrías albae, también de color oscuro. Mientras que en las estrías albae ya estabilizadas existe un daño melanocítico con una reducción tanto del número de melanocitos como de la melanogénesis, en las personas de color oscuro también puede ocurrir que la distensión tisular, como consecuencia de la disminución del número de melanocitos, pueda reducir la estímulo mecánico-biológico que conduce a un oscurecimiento de la estría.

Estrías en el embarazo

Si bien las estrías gravídicas se observan con alta frecuencia en mujeres blancas embarazadas, generalmente durante el tercer trimestre de gestación, por el contrario, las mujeres asiáticas o afroamericanas tienen menos probabilidades de verse afectadas. La zona más afectada es el abdomen, seguida de la mama. Después del parto, las lesiones tienden a volverse más claras y menos visibles, pero no desaparecen por completo.

Las causas de las estrías en el embarazo (estrías gravídicas) aún no son seguras. Probablemente, los factores de riesgo relacionados con la aparición de esta imperfección son:

  • IMC (índice de masa corporal) y aumento de peso de la mujer
  • Edad de la madre (cuanto más joven es, mayor riesgo. Algunos estudiosos asocian la aparición frecuente de estrías gravídicas severas en mujeres jóvenes debido a la mayor fragilidad, menores de 20 años, de las glicoproteínas responsables de las propiedades mecánicas de resistencia al estiramiento de piel y tejidos)
  • predisposición genética (por ejemplo, el tipo de fibras elásticas)
  • hábitos alimenticios
  • peso del niño al nacer
  • factores hormonales (presencia de mayores cantidades de hormonas adrenocorticales, estrógenos, relaxina en la circulación de mujeres embarazadas)

Prevención

Dada la falta de una terapia eficaz, la prevención de las estrías, que debe comenzar lo antes posible, es el mejor remedio.

Para prevenir o retrasar la aparición de estrías es recomendable:

  • Una dieta baja en grasas saturadas y rica en verduras, cereales integrales, yogur y legumbres que contengan vitaminas, minerales y proteínas, que estimulan la renovación celular y la elasticidad de la piel, puede ayudar a evitar el sobrepeso y, como resultado, tonificar la piel.Reducir el riesgo de estrías. El organismo también necesita ácidos grasos esenciales presentes en el pescado azul (sardina, caballa, anchoas) y aceite de oliva virgen extra, que le dan tono a la piel. Por último, entre las frutas, los cítricos y los kiwis no deben descuidarse, valiosas fuentes de vitamina C, capaces de prevenir la oxidación de las células y la degeneración del colágeno.
  • No aumente de peso, pero también evite una pérdida de peso drástica: la recuperación de peso que a menudo sigue a una pérdida de peso demasiado rápida produce un efecto de “acordeón” que es perjudicial para la piel;
  • Beber mucha agua (al menos 1,5 litros por día) ayuda a mantenerlo hidratado y flexible. Cuida de mantener siempre una óptima hidratación de la piel aplicando cremas hidratantes y emolientes.
  • Practicar la actividad deportiva como ejercicio diario.
  • Evite llevar ropa que obstruya la salida de la circulación veno-linfática de los miembros inferiores.
  • No fumar.

Cosméticos contra las estrías

Actualmente, el tratamiento de las estrías tiene como objetivo reducirlas y mejorar su apariencia, pero aún no existen métodos efectivos para la eliminación completa de estas molestas imperfecciones.

La efectividad de los tratamientos quirúrgicos y estéticos depende mucho del tamaño de las estrías y de la puntualidad de la intervención. Cualquier tratamiento terapéutico también está condicionado por el período de aparición de las estrías y la etapa del proceso de curación. Los distintos tratamientos realizados a partir de ahora. y algunas moléculas y extractos utilizados solos o en combinación (algunos de los cuales se enumeran en la tabla 1), de hecho han demostrado la capacidad de mejorar el aspecto de la imperfección sin poder eliminarla por completo.

Como se mencionó anteriormente, una acción preventiva adecuada es esencial, especialmente durante la pubertad y el embarazo, pero también en el caso de las terapias con cortisona a largo plazo, tanto sistémicas como tópicas.

El tratamiento cosmetológico, sin embargo, también puede dar buenos resultados en las estrías en fase de formación y en las recién formadas, que pueden volverse menos visibles tanto en color como en ancho. Se obtendrán mejores resultados asistiendo al tratamiento con hábitos de vida saludables y asociando el ejercicio físico con masajes, para tonificar los tejidos y mejorar la eficiencia de la microcirculación vascular-linfática. 

En general, para formular un producto contra las estrías se sigue la estrategia de los productos anti-envejecimiento pero teniendo en cuenta las distintas áreas de aplicación. Por lo tanto, se prefieren las emulsiones muy ricas adecuadas para masajes a las formulaciones ligeras. Además, las formulaciones dermocosméticas están enriquecidas con sustancias hidratantes, por un lado para favorecer la difusión de los principios activos y, por otro lado, para mejorar, de forma inmediata y perceptible, las características mecánicas y el aspecto de la piel.

Los objetivos del tratamiento cosmético, además de aumentar la elasticidad y la hidratación, son fundamentalmente los siguientes:

  • Estimulación de fibroblastos (responsable de la producción de fibras elásticas y colágeno)
  • Estimulación de la microcirculación (para promover la regeneración de tejidos)

En el caso de estrías recientes, reconocibles por su color rojo violáceo, la aplicación diaria de cosméticos específicos puede ayudar a prevenir la formación de nuevas y hacer menos visibles las existentes.

Como se mencionó, durante la “fase inflamatoria” de la formación de las estrías distensas, se produce el bloqueo de la función de los fibroblastos y la modificación químico-física de la sustancia fundamental (menos mucopolisacáridos y disminución de la actividad de las enzimas glucolíticas), con consecuente alteración de las fibras elásticas y del colágeno.

Antiestrías activas

Uno de los tratamientos utilizados por la cosmetología moderna consiste, por tanto, en el intento de “estimular” la dermis, reactivando los fibroblastos y favoreciendo un proceso reparador con reorganización de las fibras. Entre los ingredientes asignados para realizar esta función encontramos algunas vitaminas, extractos y aceites vegetales, en particular su fracción insaponificable.

Vitamina A

Entre las vitaminas, la A, particularmente abundante en alimentos de origen animal como el hígado, los huevos y la leche, juega un papel importante en el metabolismo de la dermis y la epidermis.

La acción de la vitamina A o tretinoína sobre la estimulación de los fibroblastos y sobre la reparación de la piel se conoce desde hace mucho tiempo y existen algunos estudios clínicos fiables al respecto, con resultados principalmente positivos. Un estudio que comparó el uso de ácido glicólico al 20% y tretinoína al 0,05% con el de ácido glicólico al 20% y ácido L-ascórbico mostró que ambos enfoques mejoraron la apariencia de las estrías albae 1.

En un estudio reciente, se ha demostrado que la tretinoína mejora la apariencia visual de las estrías distendidas durante la fase inicial (estrías rubras) pero no en la fase cicatricial (estrías albae) 2.

Rangel et al.Realizaron un estudio multicéntrico en México de 20 mujeres con estrías post-embarazo. Después de aplicar una crema de tretinoína al 0,1% en el área abdominal diariamente durante 3 meses, todas las lesiones se han reducido en longitud hasta en un 20% 3.

Centella asiatica

Incluso la centella asiática, planta exótica con propiedades curativas, es capaz de estimular la función de los fibroblastos, encargados de producir colágeno y elastina 4.

Acido boswelico

Recientemente, en el tratamiento de las estrías se ha estudiado el ácido boswélico, extraído de la “Boswellia serrata“, una planta de origen oriental utilizada desde la antigüedad en preparados desinfectantes, analgésicos, sedantes y para el cuidado de la piel.

Estudios clínicos recientes confirman que el extracto fitoterápico tiene una acción antiinflamatoria, tonificante, elastizante y antirradicales sobre la piel. El ácido actúa como inhibidor de la enzima que permite la producción de leucotrienos y radicales libres, mediadores químicos de procesos inflamatorios, dificultando los procesos degenerativos de la piel y al mismo tiempo eliminando el componente inflamatorio de las estrías en la fase inicial.

Vitamina E y C

La vitamina E y la vitamina C, juntas, son muy eficaces en la prevención y reducción de las estrías. De hecho, poseen una alta actividad antioxidante, ya que son capaces de neutralizar los radicales libres, reduciendo la formación de lipoperóxidos a partir de lípidos poliinsaturados a nivel de fibroblastos. Esto se traduce en una disminución de los problemas relacionados con la correcta síntesis de colágeno y fibras elásticas.

Al bloquear la cascada de eventos que determinan el estrés oxidativo, la piel no pierde elasticidad, tono y la turgencia habitual que la caracteriza en condiciones eudérmicas.

La vitamina C también estimula la síntesis y maduración de nuevas fibras de colágeno y la sustancia conectiva.

Estimulación de la microcirculación.

La estimulación de la microcirculación es fundamental para la regeneración del tejido dañado.

La correcta vascularización de la dermis se encarga de la nutrición por difusión pasiva, a través del líquido intersticial, de las células que componen todas las capas de la epidermis.

Los principios activos válidos, en este sentido, son los extractos de cola de caballo, ruscus y castaño de indias.

  • La raíz de Ruscus aculeatus contiene principalmente saponinas esteroides (ruscogeninas) que muestran propiedades tróficas y protectoras a nivel de los vasos sanguíneos y una marcada acción tónica sobre la pared del vaso, lo que redunda en una evidente mejora de la microcirculación periférica.
  • De las semillas de Aesculus hippocastanum se extrae un fitocomplejo rico en saponinas (escina) y flavonoides. La escina tiene acción anti-edema, anti-exudativa y antioxidante. Se caracteriza por un buen efecto drenante y desintoxicante útil en casos de acumulación de toxinas, promueve la microcirculación y el recambio celular, tiene una acción vasoprotectora y reforzadora del tejido conjuntivo vascular.
  • Equisetum arvense, se caracteriza por un alto contenido en sílice, flavonoides, saponinas y ácidos fenólicos. Es un excelente elastificante cutáneo, reafirmante y coadyuvante en el tratamiento de las estrías.

Aceites y mantequillas vegetales

En cuanto al tratamiento tópico con aceites vegetales y mantequillas, se sabe que la cultura popular aconseja y sigue aconsejando a las embarazadas ungir la piel del abdomen y las caderas con aceite de oliva.

Seguramente una base de este tratamiento viene dictada sobre todo por la utilidad de untar mecánicamente la piel para dotarla de un mínimo de elasticidad e hidratación adicionales; Además, no debe subestimarse la capacidad de la vitamina E y los ácidos grasos contenidos en el aceite de oliva para contrarrestar la formación de radicales libres. Las alternativas al aceite de oliva más aceptadas desde el punto de vista organoléptico pueden ser el aceite de almendrasgermen de trigoaguacate y manteca de karité.

En un estudio 5 realizado en 50 mujeres se probó una crema que contenía vitamina E, pantenol, ácido hialurónico, elastina y mentol. Dos tercios de las mujeres del grupo no tratado y solo un tercio de las del grupo tratado desarrollaron estrías distensas durante el embarazo. Este resultado sugiere que la aplicación del producto fue efectiva, aunque el estudio no incluyó placebo (por lo que no sabemos cuál pudo haber sido la contribución del masaje al éxito del tratamiento).

Peeling químico

La exfoliación química es una forma acelerada de exfoliación que se produce mediante el uso de productos químicos. Se distinguen las pieles ligeras y profundas.

Un peeling superficial acelera la exfoliación natural del estrato córneo, mientras que un peeling profundo crea necrosis e inflamación en la epidermis, en la dermis papilar o en la dermis reticular, con la finalidad fundamental de provocar el desprendimiento profundo de la piel atrófica en los tratados. áreas, y luego favorecer la neosíntesis del tejido cutáneo mediante la estimulación de fibroblastos.

El peeling químico crea cambios notables en la piel a través de tres mecanismos de acción:

  • estimulación del recambio celular mediante la eliminación de células muertas del estrato córneo;
  • eliminación de células epidérmicas dañadas y degeneradas, que serán reemplazadas por células epidérmicas normales. Este resultado será particularmente evidente en el tratamiento de queratosis actínicas y pigmentaciones anormales;
  • Introducción de una reacción inflamatoria y activación de mediadores inflamatorios (un mecanismo aún poco conocido) que activa la producción de nuevas fibras de colágeno y glicosaminoglicanos (mecanismos revitalizantes de la dermis).

Ácido glicólico

Un ejemplo de molécula capaz de realizar esta función es el ácido glicólico: derivado de la caña de azúcar, es la molécula más pequeña de alfa-hidroxiácidos. Utilizado en el campo dermatológico, es capaz de penetrar en los estados más profundos de la epidermis, estimulando la renovación celular y la producción de elastina y colágeno, y al mismo tiempo actúa como exfoliante, liberando la superficie de la dermis de impurezas y celelas muertas.

Gracias a esta doble acción, el ácido glicólico conduce gradualmente a reequilibrar el nivel entre la superficie cutánea normal y la de la zona estirada 6 , 7 , 8. La concentración de uso del ácido (que puede variar del 20 al 70%), y el tiempo de aplicación en el que se deja actuar sobre la piel, depende de la profundidad de la estría.

Dihidroxiacetona

Una alternativa a los tratamientos tradicionales anti-estrías es la aplicación de cosméticos que contienen dihidroxiacetona (DHA), una pequeña molécula sintética que, aplicada sobre la piel, reacciona con los aminoácidos de la queratina formando complejos coloreados de amarillo a marrón (reacción de Maillard), lo que permite enmascarar el color tanto de las estrías más antiguas (nacaradas) como de las más recientes (rosa-rojo).

El efecto cubriente dura 4 o 5 días.

Pestaña 1. Tipos de productos para el tratamiento de las estrías dilatadas y mecanismo de acción
ProductoindicaciónMecanismo de acción
TretinoinaCurativoEstimulación de fibroblastos
TrofolastinaCurativoPrincipio activo contenido en el extracto de gotu kola: estimula la proliferación de fibroblastos
Ácido hialurónicoPreventivoMejora las características mecánicas de la piel.
Masaje con emolientesPreventivoDoble acción: estimulación de la circulación mediante masajes y acción hidratante de los aceites.
Ácido glicólico y otros exfoliantes químicos.CurativoEl ácido glicólico estimula la producción de colágeno y aumenta la proliferación de fibroblastos in vivo e in vitro

Otras estrategias de tratamiento

Además de los productos de uso local, también se proponen varios intentos de “rellenar” la atrofia dérmica , utilizando colágeno, ácido hialurónico y betaglucano por inyección.

Ácido hialurónico

El Ácido hialurónico (HA) está presente en la matriz extracelular de la piel en altas concentraciones, donde ejerce una acción protectora y reparadora al exhibir una notable capacidad de retener agua. El HA aumenta cuando se produce una rápida proliferación, regeneración y reparación de tejido y luego se sintetiza cuando las células entran en la mitosis y se reemplaza cuando cesa la mitosis, mediante la activación de la enzima hialuronidasa. Durante la mitosis, la gran cantidad de agua unida a las moléculas de ácido hialurónico abre grandes espacios extracelulares, permitiendo el movimiento de las células y su desprendimiento. La capacidad del HA para promover la proliferación celular está relacionada con su concentración y peso molecular. El ácido hialurónico se despolimeriza fácilmente por los radicales libres presentes en los tejidos,

Betaglucano

El beta-glucano, al ser un potente activador del sistema inmunológico de la piel, ambos macrófagos neutrófilos, juega un papel citostimolante.

Láser

El láser marcó un “avance importante en el tratamiento de las imperfecciones de la piel”. Los láseres de varios tipos se utilizan en el tratamiento de las estrías y parecen ofrecer buenas perspectivas. El láser de colorante pulsado de 585 nm tiene un efecto beneficioso modesto sobre la aparición de lesiones 9 y el láser excimer de 308 nm parece ser parcialmente eficaz 10.

La luz pulsada uniforme (IPL) ha demostrado su utilidad y efectos secundarios mínimos 11 así como el láser de CO2 pulsado corto 12, que actúa vaporizando los tejidos: es ideal en casos de piel muy arruinada e inelástica, ya que no solo elimina las capas más superficiales pero también es capaz de determinar una importante contracción del colágeno y las fibras elásticas presentes en la dermis, haciendo que la piel esté mucho más tonificada. Además, conviene recordar que se ha demostrado que los láseres y las luces que emiten radiación UVB pueden repigmentar las lesiones 13.

Microdermoabrasione

Otra técnica recientemente adquirida es la microdermoabrasión que, al igual que el peeling, tiene como objetivo alisar la piel y puede asociarse a un tratamiento químico. Su finalidad es eliminar, mediante frotamiento, pequeñas porciones de piel.

Se trata de una intervención mínimamente invasiva que utiliza un instrumento eléctrico en el que se provoca la distensión y roce de la piel con diferentes tipos de materiales, un ejemplo de los cuales está representado por los cristales de Corindón, un diamante artificial o, alternativamente, a partir de microgránulos de hidróxido de aluminio.

Se realiza de forma ambulatoria, a veces con anestesia local en sujetos especialmente sensibles.

Rebajas

Última actualización el 2021-05-06 at 16:37 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

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